Web de los Adoptantes de Ucrania.

<< Experiencias del juicio

Maria

 

 

También mi juicio fue más o menos como ha contado Mercé. Quizá un poco más surrealista y, desde luego, nada formal. Estuvimos en el despacho del juez y sólo éramos 4: el juez, su secretaria, la representante del Ministerio de Educación que también representaba al orfanato, mi traductora y yo.

Me preguntó por mi vida y milagros. Mi casa, mi familia, motivos de la adopción,si conocía los problemas médicos  del niño, si conocía a su madre (¿¿??) etc. Contesté a sus preguntas y le enseñé fotos de todo, casa, familia, amigos. Hasta fotos mías con el niño en el orfanato (me llevé una cámara Polaroid y me resultó muy útil. A todo el mundo-juez incluido- le gustaba ver las fotos del niño).

Más que un juicio parecía una charla de vecinas un poco cotillas. Pasábamos de un tema a otro y algunos no tenían ninguna relación con la adopción o mi vida actual. LLegamos a hablar de bricolage y de su familia, así que ya me direis si la cosa no era surrealista...

La representante del Ministerio de Educación dijo que estaba de acuerdo con la adopción y yo pensé que todo  iba bien. De pronto, el juez, que hasta entonces me trataba como si fuese el presidente de mi club de fans, empezó a decir una y otra vez que no se fiaba de mi, que cómo sabía él que yo no iba a abandonar al niño o le iba a devolver después como había hecho una pareja argentina. Le contesté que la ley española no permite "devolver" a los niños adoptados y que, por supuesto, no pensaba abandonar al niño. Él insistió y llegó a preguntarle a la traductora que qué pensaba ella (¿¿??). Yo, a cuadros, claro.

Nos hicieron salir y se quedaron solos la representante del Ministerio y el juez. Después de un ratito, nos dejaron entrar otra vez y el juez dijo que la sentencia era favorable pero que nada de ejecución inmediata. Yo le lloré un poco, hablándole de los problemas del niño (que los tiene) y de los míos (no es fácil ni barato afrontar un segundo viaje) pero no hubo forma. Bueno, en realidad, la ley es así.

Le pedí que retrasase la fecha de nacimiento porque el niño está tan pequeñito y retrasado que me preocupa su adaptación en el colegio. Me habían dicho que se podía cambiar la fecha de nacimiento hasta seis meses y yo
pensé que así iría con los más pequeños y le sería más fácil, pero el juez dijo que eso sólo era para los adoptantes ucranianos (así le hacen pasar por hijo biológico y ocultan la adopción), no para los extranjeros.

Como veis, tuve suerte en el juicio y mi caso no es una excepción. Todo es un poco raro pero no hay que perder los nervios. Es verdad que os pueden preguntar la cosa más peregrina y que nunca sabes por dónde van a salir, pero "Ucrania is different" y a esas alturas, ya os habreis acostumbrado, así que mucho ánimo y nada de miedo.
Un saludo, María


 

Enviar vuestras aportaciones

 Actualizada el
20/04/2008