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Experiencia de Núria.

 

 

Hola soy Núria, mamá de Tolec y Oxana.

No suelo escribir ya que soy muy perezosa para ello pero sí que leo todos los mensajes pues me siento identificada con todas las situaciones.
Estoy en la lista desde que se creó y antes ya estaba en la de Rúsia. Me ayudó muchísimo, en todo el proceso, la experiencia de los demás así como conocer personalmente a famílias con niños adoptados.
Llegamos a Barcelona el 11 de Septiembre coincidiendo con Yuri y Vasil, tal y como él ha comentado en otras ocasiones, sin saber nada de lo que estaba sucediendo en el mundo en ése momento ya que para mí lo más importante era tener a mi lado a mis dos niños y pisar Barcelona con ellos, por fín!  Si el impacto de dos aviones en las Torres Gemelas hizo cambiar la vida del mundo entero ése dia, no puedo expresar con palabras como ha cambiado la mia desde las 16h del mismo dia en que nos quedamos solos en el aeropuerto de Borispil mis hijos y yo.

Tolec nació el 27/04/98 así que pronto cumplirá los 4 años aúnque el 30 de Agosto, cuando le conocí, todavía no sabía andar con soltura y se lo tenía que pensar tres veces antes de decidirse a bajar o subir un peldaño. Ahora lo hace con toda soltura. Desde un principio fué la simpatía personificada; siempre sonríe y ahora además da montones de besos y abrazos así que cautiva a cualquiera a pesar de su mirada un tanto "pa quí, pa llá". Es un trozo de pan y me ayuda en todo lo que puede: cuida de su hermana, me avisa siempre que ella hace algo que no debe, pone la ropa en el cesto de lavar, se viste y desviste solo, se saca sus cosas de la mesa, ya casi va al baño solo; ahora, eso sí, todavía utiliza monosílabos para comunicarse  ¡CON LAS GANAS QUE TENGO YO DE PODER CONVERSAR CON ÉL!.

Oxana nació el 29/04/99 y el 30 de Agosto pesaba 6 ½ kg y medía 65 cm así que podeis imaginaros la impresión que me causó verla en aquella especie de cuna del hospital, que más parecía una jaula que una cuna, con toda la cabeza arañada, una fontanela abierta de cuatro centímetros, llorando de esa manera que sólo sabemos los que hemos estado allí y enseñando la dentadura completa, que creo que és lo que más chocaba en una niña que parecía tener seis o siete meses. Pero tenía algo en su forma de mirarme que me hizo pensar que podia recuperarse y que cariño y comida (dos cosas tan sencillas) podian hacer milagros en una cosita que aúnque se veía tan desvalida parecía tener muchas agallas para haver sobrevivido dos años y medio. Está siendo un largo camino, especialmente para ella, aúnque avanza muy deprisa y cada dia nos depara una nueva sorpresa. Ahora ríe continuamente y te pide que le hagas caso y estés por ella. Es un diablillo y hace lo que le apetece, además sale corriend!
o (a gatas todavía) como se te ocurra ir detrás de ella después de haberle llamado la atención. Esta semana la he pesado, ya va por los 14 kg y mide 84 cm. ¡Un tonelete, vamos!

En cuanto a la adaptación he de decir que ha sido dura y lo sigue siendo. El que, de momento, lo lleva mejor és Tolec, luego yo que mi trabajo me cuesta y Oxana que hace lo que puede. Hay la adaptación personal de cada uno y también la de los tres que parece ser la más fácil en nuestro caso.

Ni que decir tiene que soy la mamá más feliz del mundo. Mi vida ha cambiado por completo, más de lo que yo me pensaba y eso que creía que estaba preparadísima. Desde el momento en que parí, es decir, desde que dije sí a la adopción de esas dos preciosidades se terminó el pensar en mí; debo hacer esfuerzos para recordar que existo y que debo cuidarme "para llegar a conocer a mis nietos". Ja, ja, ja.
Me ocupan mucho tiempo pero disfruto cada momento y les echo de menos cuando estoy en el trabajo. Antes, debía pensar qué hacer con el tiempo libre ya que me gusta mucho estar ocupada y soy de las que piensa que dormir és una perdida de tiempo. Ahora, tengo que hacer verdaderos esfuerzos para disponer de un ratito libre para mí y cuando lo consigo no puedo dejar de pensar en ellos.

La adopción de los dos a la vez ha sido todo un reto, superable gracias al deseo tan grande de sentirlos a mi lado en todo momento. No voy a contaros ahora lo que ha supuesto para una madre soltera e inexperta como yo el cuidar de dos niños pero sí os puedo decir que no me arrepiento para nada y además estoy muy contenta, cansada pero contenta. El placer de ver a un niño desarrollarse y crecer a tu lado no lo puede destruir el trabajo y esfuerzo que ello conlleva. Además puedes deleitarte mientras los ves jugando juntos, descubriéndose el uno al otro, ayudando Tolec a Oxana en las cosas que ella no puede, dándole besos, etc. Todo esto por ahora, claro, ya veremos cuando crezcan.

Bien, no quiero extenderme demasiado para no aburriros.

Saludos.

Núria, Tolec y Oxana

Aprovecho para dar ánimos a todos los que están tramitanto y para aquellos que están apunto de irse, todo llega y a veces por partida doble.

Muchas felicidades para los que ya lo han conseguido y también para los que acaban de salir hacia Kiev.

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 Actualizada el
20/04/2008