Web de los Adoptantes de Ucrania.

<< Historias

Experiencia de José y Ana  (de Burgos)

 

 

Somos José y Ana de Burgos, papás desde hace dos años de Laura y Miguel venidos desde Kharkiv (Ucrania) y desde hace pocas semanas de Katerina de la ciudad de Krivoy Rog (Kryvi Rig), también de Ucrania.
Os escribimos para contaros la adopción de nuestra última hija, o mejor dicho, parte de ella ya que no obtuvimos la sentencia inmediata y su adopción está todavía sin terminar..... (su ciudad pertenece a la región de Dnipropetrovsk).
Tuvimos cita en el CA el día 20 de enero y el 21 por la noche tomamos el tren en busca de Katerina. Cuando fuimos por nuestros primeros hijos esto lo hicimos el mismo día de la entrevista en el CA, pero ahora se tarda un día más porque hay que recoger un "oficio" que dan en el CA...
Sobre las nueve de la mañana llegamos a su orfanato y enseguida nos trajeron a la niña que según nos vió y según le decíamos cositas (sobretodo nuestra facilitadora) se asustó y se echó a llorar. Imaginando esta reacción, su cuidadora traía una galleta que en cuanto se la dió la niña se calmó.
Katerina es una niña preciosa de 17 meses, castaña de pelo, de enormes ojos negros y con una expresión un poco triste. Pesa 7 kilos y mide 68 cmts., así que tiene un desarrollo equivalente al de un niño de 9 meses, pero bueno, sabemos que en poco tiempo se pondrá en su nivel.

Durante los nueves días que estuvimos visitándola la verdad es que cambió un montón. Ibamos unas dos horas por la mañana y otras dos por la tarde, subíamos a su grupo, su cuidadora la arreglaba y nos la bajábamos a una sala grande que tenía un piano, tres sillitas y una alfombra (cuando estaba abierta nos metíamos en una sala de juegos bastante bien equipada con aros, muñecos de peluche grandes, un tobogán pequeñito, dos columpios pequeñitos.... y nos daba más juego).

Cómo os decía la niña cambió mucho: al principio no hacía nada, según la sentaba así se quedaba, intentaba que andara agarrada a mis dedos (todavía no anda sola) y apenas daba algún pasito.... sólo se motivaba cuando le daba de comer algo: un potito, un yogur, un plátano... que siempre que se terminaba se echaba a llorar desconsoladamente, pero ahí estabamos con la galletita preparada para que se calmase.....

A partir del cuarto día cambió mucho: hacíamos carreras gateando y soltaba risitas, andaba a toda marcha (siempre agarrada, eso sí) e imponía su criterio de dónde quería dirigirse..... En fin, que comenzó a ser más "personilla".....

El orfanato de Katia está bastante limpio y los niños también, pero no sé porqué tiene un aire más triste que el de Laura y Miguel, nuestra facilitadora nos comentó que la gente de Kharkiv es más abierta y animada que la de la zona de Dnipro....

No teníamos acceso a ver a otros niños ni a estar en el grupo de Katia nada más que el tiempo necesario mientras esperábamos para que la preparasen, sin embargo un domingo que al no estar la directora el ambiente parecía más relajado tuve opción de dar de comer a la niña la comida que allí les preparaban y que consistía en un plato de sopa de pan, sémola y algunas verdurillas y nada más !!! Otra tarde de sábado pudimos, también darle de merendar una especie de sopitas de leche y requesón. En el tiempo que yo le dí a Katia su merienda la cuidadora se la dió a tres niños seguidos, a toda velocidad cómo os podéis imaginar y según iba terminando con cada uno de ellos berrinche "al canto".....

Por otro lado, los niños tenían muy poca estimulación: pasaban ratos largos en un parque todos juntos, entreteniéndose cómo buenamente podían o bien, después de las comidas, sentaditos en orinales...

Con esto no pretendo criticar nada, soy consciente de que no tienen los medios suficientes... simplemente que los que todavía no habéis ido que sepáis lo que hay por ahí y que hay un montón de niños con carencias de afecto, atención ,cuidados, alimentación , etc., que están deseando que lleguen unos papás para darles todo esto que necesitan......

Este sábado que viene vuelo a Kiev (por fin!) a recoger a Katia y supongo que estaré una semana. Cómo bien podéis imaginar cuento las horas....

No sé cómo reaccionará, si se acordará o no de nosotros... Es tan pequeña que es muy difícil saber que habrá pasado por su mente....

El tiempo que estuvimos en Ucrania, Laura y Miguel se quedaron aquí y la verdad es que se les echa de menos un montón. También es verdad que gracias a ellos la espera de Katerina se nos está haciendo más llevadera.

Jordina, si te sirve de consuelo, la primera vez que hable con Miguel por tlf. me dijo "mamá estoy malito, te echo mucho de menos...", me dejó echa polvo, claro.... Pero luego, el resto de las veces, ya no quiso hablar conmigo y lo que es peor: CON SU PADRE SÍ !!!

¡En fin! Que hay que tomárselo con paciencia....

Bueno y comentaros que todas las adopciones de nuestros hijos han sido con la misma facilitadora y muy bien. Si alguien quiere cualquier información que podamos dar, estaremos encantados.

Mucha suerte y besos para todos

Jose, Ana y todos los peques....

 


 

 

Enviar vuestras aportaciones

 Actualizada el
20/04/2008