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Experiencia de José y Ana (Tenerife)

 

 

Hola a todos, después de un largo silencio "adaptativo".
Y gracias a todos por los consejos sobre pedagogía, disciplina y títulos de libros (me los estoy devorando en el poco tiempo que me queda).
Nosotros tenemos 2 hijos desde el 22 de Septiembre, Sergio (cumplirá 7 años a final de este mes) y Miguel Dimitri (5 años y medio), y estamos felices. Consideramos que hemos tenido mucha suerte en todo el proceso ucraniano. Voy a intentar ser objetiva relatando la experiencia, por si le resulta útil a alguien. Y sólo una recomendación a los que van a viajar: mucha paciencia.
 
El sábado 6 de Septiembre volamos a Kiev con Ukranian Airlines desde Madrid; esta compañía tiene convenio con Iberia, y creo que a veces es un avión de Iberia el que hace el trayecto; en nuestro caso fue un avión ucraniano, similar a cualquier avión de Iberia, con unas azafatas muy amables (más que las de Iberia), que no hablaban español; importante chapurrear algo de inglés si no se sabe ruso o ucraniano, o manejar la mímica, o pedir ayuda a otro pasajero ucraniano (todos lo eran).
Al llegar a Kiev, el consabido formulario en ucraniano o en inglés; declaramos el dinero que llevábamos y 2 tfnos móviles; nos pidieron que les mostráramos el dinero, nada más, y no lo contaron; vimos que a la mayoría de los pasajeros les abrían las maletas en el mostrador del control, a nosotros no (quizá porque éramos los últimos??).
Nuestra facilitadora nos estaba esperando, y nos acompañó a un apartamento que nos había reservado; muy céntrico, junto a la Plaza de la Independencia. Domingo y lunes paseamos por el centro de la ciudad, hay mucho que ver, es preciosa. Para comer, hay muchos "cafés" con comida tipo raciones o menú del día, a un precio aceptable; también hay supermercados donde se puede comprar de todo, incluso comida preparada; y hay sitios de comida rápida (pizzerías, Mc Donalds, pollo asado, etc). A veces encuentras a alguien que habla inglés, y suelen ser amables; si no, nos entendíamos por mímica bastante bien; por otro lado, si en la cola de una tienda te mueves un paso a mirar algo, has perdido tu lugar en la cola.
Como ya se ha dicho, por todas partes hay "kioscos" de cambio de moneda; te cambian dólares y euros (en septiembre, el dólar estaba aprox a 5.35 grivnas y el euro a 5.8). También usamos la Visa un par de veces en cajeros de bancos, pero hay que tener en cuenta que te dan el dinero en grivnas. Otra buena opción es que alguien te envíe el dinero por Western Union (en las oficinas de Correos), y lo recibes en dólares al momento en cualquier lugar de Ucrania.
En Kiev hay multitud de tiendas, cines, cafés, etc subterráneos, en los pasos peatonales que están comunicados con las bocas de metro; parece otra ciudad bajo tierra, al menos en el centro.
El martes 9 teníamos la cita en el C.A a las 13:30 h; nuestra facilitadora nos recogió temprano por si fallaba alguien, llegamos a las 11:15 h; no falló nadie, y había muchos adoptantes ucranianos ese día (al parecer tienen preferencia), así que se retrasó todo; comimos en un café junto al C.A., y pudimos entrar por fin a las 16:00 h.
Entramos en el despacho de las psicólogas, con 3 mesas, en cada una de las mesas una psicóloga y una familia con su facilitador. Tras una breve presentación, nos preguntó por las características del menor que solicitábamos; nosotros buscábamos 2 hermanos, de 1 a 5 años, sin preferencia de sexo, y sin problemas graves de salud. Nos sacó una carpeta de fichas sólo de hermanos. En cada ficha está reflejada la fecha de nacimiento del menor, y la fecha en la que el estado se hace cargo de él (cuando "es adoptable"), las enfermedades que ha padecido, y por detrás el número de hermanos que tiene. Nuestra facilitadora nos iba diciendo el año de nacimiento del menor y el nº de hermanos; había muchos grupos de 3, 4 ó más hermanos; había varios grupos de 2 ó 3 hermanos, de los cuales uno tenía más de 12 años,.... Las fichas de los hermanos estaban consecutivas, unidas por un clip. Llegamos a las fichas de 2 niñas de 6 y 7 años, sin problemas graves de salud; la psicóloga llamó al orfanato, y le dijeron que la mayor ya no era adoptable (creo que había vuelto con la familia, pero no nos dijeron nada claro); seguimos mirando, y llegamos a las de 2 varones de 6 y 13 años; la psicóloga llamó al orfanato, y le dijeron que el mayor tampoco era adoptable; entonces propusimos adoptar a la niña y al niño que quedaban sin sus hermanos, pero no era posible porque para eso se necesitaba doble expediente, y no lo teníamos; con un solo expediente sólo era posible adoptar hermanos. Se acabó la carpeta, y no había una pareja de hermanos del márgen de edad solicitado, ni parecido. Entonces la psicóloga fue a otra mesa y nos trajo las fichas de 2 hermanos varones, Seriosha y Dima, de 1996 y 1998; según la ficha, ambos tenían un soplo cardiaco; al mayor se lo habían estudiado y era una anomalía congénita sin importancia (una "variante de la normalidad" diríamos en España), así que decidieron que el pequeño probablemente tenía lo mismo y no se lo estudiaron. Nos dijo que a ella le gustaban esos niños, aunque nosotros buscábamos hasta 5 años de edad; llamó al orfanato y le dijeron que estaban bien de salud, que en clase iban muy bien, que dibujaban muy bien, y que estaban muy unidos entre sí. Aceptamos la asignación; nuestra facilitadora cambió de cara al ver que los niños estaban en Crimea, luego nos explicó que allí el proceso solía ser más complicado.
Estuvimos en el despacho 90 minutos; vimos otras familias (italiana, francesa, americana); todos salieron del despacho sin niño asignado, decepcionados; vi que el facilitador le hablaba a la pareja italiana sobre los datos de salud que aparecían en la ficha (que siempre se exagera, que no suele ser tanto, etc).
Al día siguiente (miércoles) no conseguimos la autorización de la directora del CA, a pesar de que la facilitadora estuvo allí todo el día; parece que había investigación de la Fiscalía y no atendieron a nadie. La autorización llegó por fin el jueves por la tarde, demasiado tarde para volar ese día; volamos a Sinferopol el viernes 12 a las 7 de la mañana (llevábamos 3 días con las maletas hechas). Al llegar, directamente a ver a la Inspectora de Educación de Sinferopol para la autorización; a registrarse al hotel, y por la tarde al orfanato de Strogonovka (un pueblo junto a Sinferopol) donde estaban los niños. 
La directora nos recibió y nos contó el expediente de los niños (cómo eran, cuánto tiempo llevaban allí, qué se sabía de su familia biológica, etc). Y llamó a la doctora del orfanato, que nos contó el expediente médico. Y llamaron a los niños al despacho de la directora. En una mesa rectangular larguísima, de aprox 1 metro de ancho, nosotros estábamos de un lado con nuestra facilitadora y a los niños les hicieron pasar y los sentaron enfrente, con la directora en la cabecera de la mesa. Entraron con una expresión de timidez/miedo?; les dimos un paquetito de galletas a cada uno, y pusieron todo el cuidado en que las migas cayeran dentro del papel; también les llevamos un camioncito a cada uno, y se fue rompiendo el hielo. Finalmente nos llevaron a un aula vacía (los niños, la facilitadora y nosotros), y los niños empezaron a relajarse y a enseñarnos todas las piruetas que sabían hacer (que eran muchas), y a dibujar. La información que dieron por teléfono a la psicóloga resultó cierta: eran listos, simpáticos, dibujaban muy bien, y estaban muy unidos entre sí; aparte de ser menuditos y algo de desnutrición, tenían un aspecto estupendo; además lo tuvimos claro en cuanto los vimos, eran nuestros hijos, nos parecía imposible pensar en otra cosa.  A los 10 minutos de estar en el aula, la facilitadora les preguntó si querían ir con este papá y esta mamá a España, y dijeron que sí; Dima dijo "espera que voy a buscar mi cazadora y nos vamos". Entonces la facilitadora se fue a hablar con la directora para iniciar los trámites, y nos quedamos a solas con ellos.
A partir de ese día nos dieron permiso para verlos de 10 a 12 y de 4 a 6, de lunes a viernes; un conductor nos recogía en el hotel y nos llevaba a comprar algo (fruta, galletas, yogures,...), y al orfanato. La facilitadora se fue a Kiev hasta la víspera del juicio, que se celebró el 22. A pesar de los problemas de idioma, nos entendimos con ellos desde el primer día, con gestos, dibujos, etc. En ningún momento hicieron ademán de irse a jugar con sus compañeros. Si hacía buen tiempo salíamos con ellos al jardín (bastante grande, con árboles, césped para correr, columpios y similares,..); y si llovía nos dejaban el aula del primer día. Era un espectáculo verles coger nueces de un nogal, y abrirlas de un pisotón; o caminar colgados de las manos por una escalera horizontal. 
Pudimos ver que los niños estaban bastante estimulados, y bien cuidados a pesar de la escasez de medios; la alimentación escasa (conclusión "indirecta" nuestra, pues no pudimos verles comer). Sin embargo vimos una clase de baile al ritmo de un piano; vimos 3 pianos en el orfanato; y también recibían masajes. Seriosha sabía leer y escribir, y Dima sabía escribir al menos su nombre.
Coincidimos en el orfanato con otro adoptante español, soltero, que adoptó a otro niño de 5 años. No vimos más adoptantes en ese orfanato esos días.
En el juicio, habló uno de nosotros y la facilitadora traducía; expusimos el motivo por el que queríamos adoptar, y solicitamos cambiar los apellidos, etc y la sentencia inmediata en atención a que ya había comenzado el curso escolar, y porque ya teníamos cita con el cardiólogo en España para revisar la cardiopatía de ambos. Nos la concedieron, y esa misma tarde fuimos a buscar a los niños al orfanato.
Llevamos la ropa de los niños en un bolso; la directora nos hizo pasar a su despacho, y tras el formulismo de rigor llamaron a los niños; esta vez corrieron a darnos un abrazo al vernos (como todos los días). Entonces la directora nos dijo que les cambiasemos de ropa. Después hicimos una fiesta de despedida para su grupo, y nos fuimos.
Salir al mundo exterior era descubrir el mundo; se pasaron la tarde y la noche encendiendo y apagando luces, tele, hablando entre ellos, riendo y comentándolo todo, abrazando su ropa nueva, etc. Todo el día siguiente lo pasamos dentro del coche de un despacho a otro (actas, certificados, pasaportes,...). Gracias a que la facilitadora lo tenía todo organizado al minuto, conseguimos terminar en un día, y el miércoles todos a Kiev. Les encantó el avión. En realidad les encanta descubrir cosas nuevas, y lo observan todo al detalle. El viernes 26 volamos de regreso a Madrid. El vuelo fue muy divertido, conocimos a otras familias que venían de regreso, y se pasaron el vuelo visitándose unos a otros (y pidiéndole zumo a la azafata).
Pasamos la primera semana con los abuelos en la península, y fue fantástico; no se despegaban del papá y del abuelo (y siguen sin despegarse del papá).
El día que vinimos a Tenerife pasamos por la Embajada de Ucrania; llamamos el día antes, y nos lo solucionaron en media hora.
El primer mes de adaptación ha sido "fuerte" para todos: era un problema encontrar una comida que les guste, no conocían los sabores, ya van comiendo mejor; en cuanto al idioma nos entendían casi todo, pero hablaban ruso entre ellos, y no se esforzaban mucho con el español, hasta que empezaron a ir al colegio. Ahora ya hablan bastante (llevan menos de un mes en el cole). Cuando no les entendemos, nos hacen mímica o un dibujo, y hacen muy bien ambas cosas.
La famosa fase de rebeldía la han tenido sólo con mamá, mientras que a papá le siguen teniendo una adoración sin fisuras, lo cual ha facilitado las cosas (aunque a mí me han dejado con 2 palmos de narices más de una vez); ahora ya está pasando esa fase, e incluso ya aceptan algún que otro mimo, jugamos juntos, les encanta que les encargue una tarea, hacemos juntos los deberes del cole,... Vaya, creo que por fin me están adoptando.
 
Muchas gracias a todos los listeros por vuestra ayuda y vuestros ánimos; sin vosotros no habría sido posible. Realmente ha sido un embarazo de 28 meses, que ha merecido la pena. Mucha fuerza y paciencia a los que están en el camino. Si alguien tiene alguna duda y podemos ayudarle, no duden en preguntarnos.
Jose, Ana, Sergio y Miguel-Dimitri. (Santa Cruz de Tenerife).
 

 

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 Actualizada el
20/04/2008