Web de los Adoptantes de Ucrania.

La Adopción.

Explicando la adopción a tu hij@

 

 

Recopilación de todo un poco.

 

Explicando temas de adopción. Etapas de desarrollo y Tema de adopción.
 http://www.guiainfantil.com/servicios/Adopcion/desarrolloYadopcion.htm

Las conversaciones con tu hijo deberán ser adecuadas a su etapa de desarrollo, temperamento e influencias externas. Los hijos adoptados durante su temprana infancia experimentan el dolor de la separación de sus padres biológicos en forma muy similar a la de los niños insertados a edades más tardías. Todos los niños adoptados deben ajustarse a nuevas imágenes, nuevos sonidos, nuevos olores y nuevas experiencias. Durante las etapas preverbal y verbal temprana, los padres tienen una perfecta oportunidad de comenzar a compartir con el niño el tema de la adopción en una forma tranquila y cómoda, para edificar así los cimientos de futuros diálogos. Cuando su hijo es pequeño:
- Utilice con frecuencia la palabra adopción. Eso les dará la oportunidad de acostumbrarse a decir la palabra sin sentirse incómodos ni molestos.
- Utilicen la palabra adopción en un momento en que sientan próximos a su hijo.
- Utilicen la palabra adopción de forma espontánea. No la digan con demasiada frecuencia, sólo cuando parezca natural hacerlo.
Su hijo, por supuesto, no comprenderá estas conversaciones, pero comenzará a familiarizarse con el término adopción y con los tonos que usted emplea para referirse al tema.
En la etapa infantil se debe preparar una comunicación abierta sobre adopción que se dará más adelante. Sean sinceros consigo mismos de modo que puedan ser sinceros con sus hijos. Ustedes son una familia adoptiva y no pueden cambiar ese hecho. Sus hijos tienen el derecho de saber cuanto sea posible acerca de sus antecedentes y de su adopción. Si intentan ocultarles los hechos, ellos se sentirán engañados y traicionados cuando a la larga los descubran ( y lo harán ).
A medida que sus pequeños muestran más curiosidad con respecto a la vida y el nacimiento, estarán más interesados en qué papel juegan ellos en el esquema de la existencia.

De 1 a 3 años los niños están muy ocupados ganando control de ellos mismos y del mundo. Físicamente, el control real comienza durante esta etapa, control de esfínteres, de caminar, de auto-alimentarse, de sus padres a través del no, etc.

Alrededor de los 3 años, el niño comienza a aprender acerca de la familia y a concentrar su interés en cómo y cuándo nació. Antes de que sus hijos puedan entender el proceso de la adopción y las diferentes formas en que puede estar constituida una familia, es preciso que comprendan la forma en que se gesta el bebé.
Es alrededor de esta edad cuando comienzan a preguntarse si crecieron en la panza de su mamá; por lo tanto, he aquí un momento oportuno para explicarles el proceso de adopción y las diferentes formas en que un niño pueda ingresar en una familia.

Cuando su hijo le interrogue sobre el nacimiento y la adopción:
- prepárese para ser interrogado
- considérelo una oportunidad
- conteste sólo lo que le preguntan, no entre en detalles.

Estas preguntas son características de las que formulan todos los niños, y sus hijos no serán una excepció:
¿Cómo salió el bebé?
¿Nací yo de esa manera?
¿Estuve yo en tu panza, mamá?
¿Por qué no crecí yo en tu panza?
Dígales que el bebé sale por una abertura especial que tienen todas las mujeres, y que todos los bebés nacen de esa manera. Ellos no crecieron en su panza, pero crecieron en la panza de otra señora y ya cuando había nacido, ustedes lo adoptaron. Dígale siempre que usted está muy feliz de que hayan nacido y forme parte de su familia.
Cuando su hijo pregunte por qué no creció en su panza, le puede contestar que lo intentó y no logró hacer crecer bebés en su panza. Si lo desea, agregue que usted quería tener un hijo, de modo que crecieron en la panza de otra señora, y cuando nació, usted lo adoptó.
No trate de decirle a su hijo más de lo que puede asimilar. A medida que crezcan, usted añadirá más información adecuada para la edad.
Es importante hablarle, no sólo de su historia después de ingresar en la familia, sino también acerca de sus orígenes y sus progenitores. Este concepto de una historia de vida global resulta crítico para el desarrollo de su identidad, y debe incluir todo lo que usted sepa respecto del día en que él nació. El niño necesita saber que su nacimiento fue igual al de todos los otros niños, que forma parte de una familia, y que las familias están compuestas por personas que viven juntas y se aman unas a otras.

De 3 a 5 años, el niño se está alistando para la próxima etapa: enfrentarse al mundo . Comienza a desarrollar la habilidad de explorar, de iniciar proyectos y cuestionar todo lo que ve. Todas esta habilidades le ayudan a continuar la separación de sus padres, a prepararse para salir del mundo seguro de la casa al afuera salvaje y desconocido. Y en el momento que se asome al mundo exterior, va a comenzar a confrontar el hecho de su propia adopción.
Debido a que en el niño pequeño su habilidad de pensamiento es tan rudimentaria, generalmente tiene problemas para entender las implicaciones de ser adoptado.

Comenzando cerca de los 6 ó 7 años, el niño puede diferenciar entre adopción y nacimiento como modos alternativos de formar una familia. En otras palabras, reconoce que aunque todos entran al mundo de la misma manera, por el nacimiento, la mayoría de los miembros de las familias lo hacen naciendo dentro de ella. También reconoce que ser adoptado significa tener dos pares separados de padres ( los que me concibieron y los que me educaron ).
Los niños comienzan a preguntarse acerca de su madre biológica; las preguntas sobre sus padres biológicos suelen llegar algo más tarde. Este es un buen momento para mostrarles fotografías, cartas o recuerdos de sus padres biológicos. Si no se sabe las respuestas a sus preguntas o si la historia involucra un pasado complejo o penoso, conteste con "quizás" evasivos, mientras reafirma el valor de las personas involucradas y la dificultad de su situación antes de la ubicación de su hijo.
Permitiéndole que piense sobre el tema, e incluso que fantasee sobre sus padres biológicos, usted induce a su hijo a aceptar su rol en la familia y a desarrollar un grado positivo de autoestima. Sus curiosidades pueden derivar en temores acerca de temas como que sus padres biológicos aparezcan para reclamarlo, por ejemplo; por eso es tan importante que usted compruebe que comprende bien el proceso y la razón de su adopción.
El silencio y la evasión posiblemente harán que el niño piense que hay algo erróneo en sus orígenes y consecuentemente, que hay algo malo en él. La alternativa es decirle al hijo la verdad de lo que pasó; esto puede ser muy duro tanto para los padres como para el hijo, ya que en el fondo hay una verdad difícil de aceptar. Pero es más dañino no decírselo, ya que el niño percibe misterio, inquietud y silencio acerca del tema de sus padres biológicos y de su origen.
Esta distinción entre nacimiento y adopción es muy importante, es la base de un significado y entendimiento más profundo que emergerá más adelante.
Los niños en edad escolar incrementarán su capacidad para la solución de problemas. El aumento de pensamiento lógico, incremento de sensibilidad al punto de vista de otros, y experiencia en el salón de clases contribuye a este proceso. El niño adoptivo en edad escolar, por primera vez hace un esfuerzo espontáneo para considerar seriamente las circunstancias que rodean su nacimiento.
Por mucho que los padres adoptivos lo intenten, nunca lograrán evitar a sus hijos los sentimientos de pérdida y aflicción por los que inevitablemente pasan. Sin embargo, se los puede ayudar a que superen estas situaciones difíciles, validándoles sus sentimientos. En aquellos casos en que su hijo requiera alguna información que no se encuentra en su poder, ofrézcale ayuda para encontrarla.
Un entendimiento joven que emerge de la familia también complica sus sentimientos acerca de ser adoptivo. Niños pequeños, generalmente menores de 7, definen familia primariamente en términos geográficos: su familia está compuesta por las personas que viven en casa. No se ve la conexión biológica como necesaria para ser miembro familiar. Esto significa que los niños pequeños aceptan fácilmente la afirmación de sus padres adoptivos que son parte de la misma familia y así va a ser para siempre.
Pero cerca de los 7 u 8 años, el niño comienza a reconocer que la familia normalmente se define en términos de relaciones consanguíneas. Viéndolo así, no tienen vinculación biológica con sus padres, pero si tienen padres biológicos ( y posiblemente hermanos biológicos ), en alguna parte, y aquí algunos niños pueden comenzar a expresar confusión acerca de su lugar como miembro de la familia...
Además, este periodo se caracteriza por el desarrollo de la lógica recíproca. Con respecto a la adopción, el desarrollo de la lógica recíproca ayuda a sensibilizar al niño en el asunto del abandono. Para los niños jóvenes, los padres adoptivos hablan acerca de la adopción enfatizando sus deseo de tener un hijo y construir una familia. El niño, a medida que la historia avanza , necesitaba un hogar, y los padres adoptivos lo escogieron para ser parte de la nueva familia. Lo que usualmente no se discute es por que el niño necesitaba un hogar. Una vez que el niño entra en un periodo de pensamiento lógico, se percata de que para haber sido elegido, primero tuvo que haber venido de algún lugar, lo que significa que fue abandonado.
Durante este tiempo, el niño comienza a entender adopción no solo en términos de construcción familiar, sino también en término de pérdida familiar.

Entre los 9 y 12 años, los chicos logran una comprensión más profunda de lo que significa el proceso adoptivo. Quizás aflore en esta época los primeros signos prematuros de tristeza o pesadumbre, a medida que los niños comienzan a resolver problemas, establecer prioridades y buscar relaciones. Es también en estos momentos en que empiezan a ver el lado público de la adopción y a comprender que, socialmente, son diferentes a sus amigos, aunque tal vez todavía no comprendan bien por qué esta diferencia debe importar.
Los niños están más capacitados para procesar información embarazosa sobre su adopción que cuando llegan a la adolescencia. Si la historia de su hijo incluye situaciones desagradables, sin embargo, asegúrese de conversar y compartir con él los hechos sin emitir juicios sobre ellos.
Entre los 13 y 15 años es bastante común que su joven hijo adolescente no quiera frecuentar a sus padres biológicos ni a los adoptivos. Esta es una época particularmente difícil para la mayoría de los jóvenes, en la cual desean asimilarse a su entorno y no ser diferenciados por ninguna característica, sea esta cual fuere.
Desde los 16 años en adelante, como sucede con la mayoría de los jóvenes, los adolescentes adoptados están constantemente tratando de descubrir cómo encajan en el mundo que los rodea, así como procurando establecer su propia independencia. Frecuentemente, este es un período en que muestran un inusitado interés por los temas de la adopción y por obtener informes acerca de sus familia biológicas.
A medida que los adolescentes se desarrollan sexualmente, comienzan a analizar las diferentes opciones que sus padres tenían, y muchas veces juzgan sus acciones y decisiones. También luchan constantemente por lograr su propio equilibrio entre las influencias genéticas y las del medio ambiente.

 Inicio

Folleto informativo del National Adoption Information Clearinghouse de EEUU

"No se lo he dicho a Amy que fue adoptada y va a empezar a ir a la guardería pronto!  ¿Es demasiado tarde?  ¿Cómo puedo decírselo sin desconcertarla?"  Esto fue el dilema de una madre preocupada y asustada.  A muchos padres les preocupa cuándo y cómo hablar sobre la adopción con sus hijos.  De hecho, una encuesta a padres adoptivos mostró que 82 % querían información sobre como explicar la adopción a sus hijos.  Considerando los muchos padres que asisten a talleres sobre este tema en las conferencias sobre la adopción (en EE.UU) esa preocupación no nos sorprende.

Hablar sobre la adopción con vuestro hijo es un asunto muy importante, y no podemos cubrir todo que hay que saber en este folleto.  Lo que podemos hacer es facilitaros con unas líneas básicas sobre cuándo hablar con vuestros  hijos sobre la adopción, cómo hablar con los hijos, y lo que debe y no debe decir.

Este folleto también hablará de vuestros sentimientos sobre la adopción y porque es importante admitirlos.  Los niños se fijan, no tan solo en lo que se les dicen sino también como reaccionan y las emociones que les demostráis.

Finalmente, hablaremos de cómo ayudar a vuestros hijos a reaccionar a las actitudes de otros, porque la triste realidad es que muchas personas de nuestra sociedad tienen prejuicios contra la adopción y los niños adoptados.

¿Debería decirle a mi hijo que es adoptado?

En el pasado, los expertos animaron a los padres que no revelasen a los hijos que eran adoptados y que mantuviesen la ficción que habían nacido en la familia.  Hay varios problemas graves con este consejo.

Muchos expertos creen que no es justo para el niño esconder este asunto.  No contar nada obliga a los padres a mentir a sus hijos – por ejemplo cuando un niño de 3 años pregunta a su madre "¿Crecí en tu barriga?"   Además, otras personas, como los parientes y amigos sabrán de la adopción y pueden decírselo al niño fortuita o intencionadamente.  O el niño puede descubrir la información sólo, al encontrar los papeles de la adopción u otro documento revelador.  El niño podría desconcertarse muchísimo y puede preguntarse sobre qué otros asuntos le habéis mentido.

Cómo empiezo?

Igual que hablar con sus hijos sobre el sexo, la religión y otros temas complejas, muchos expertos sugieren que introduzcáis la información poco a poco, tal como bloques de construcción.   Esto permite que el niño absorba la información gradualmente con el paso de los años, o como se vaya adaptando mejor para entender conceptos tan difíciles.

Cuando vuestro hijo es joven, se puede contestar a las preguntas sencillamente.  Si pregunta de donde vino, puede querer decir "Chicago, Illinois", no de la barriga de su madre. Intenta entender lo que busca el niño.  Si el niño quiere más información, la pedirá.  A veces los padres adoptivos se apresuran a dar un montón de información confusa para la cual el niño no está preparado.

Que sea un proceso progresivo

Hablar con vuestro hijo sobre la adopción no debería de ser cosa de una vez.  Los niños a menudo necesitan tener la información repetida más de una vez antes de que la entiendan.   Algunos expertos, como el psicólogo David Brodzinsky, creen que es el resultado de cómo se desarrollan las capacidades pensativas de los niños al crecer.  Según Brodzinsky, los padres no tendrían que ponerse nerviosos ni confusos si sus hijos no entienden plenamente sus explicaciones la primera vez.  Así, no os preocupéis si explicáis la adopción a vuestro hijo de 4 años, y luego tenéis que explicarlo todo otra vez cuando tenga 7 o 8.  No significa que la explicación fuera inadecuada ni mala.  Simplemente puede ser que vuestro hijo no estaba preparado para entender un concepto tan complejo como la adopción.

Aunque no deberíais confiar en explicarle a vuestro hijo cuando tenga tres años, y no mencionarlo más, no necesita ser un tema ni semanal ni mensual.  Conocéis mejor  vuestros hijos,  así hay que usar el juicio sobre cuándo y cómo hablar de la adopción, a pesar de lo que dicen los expertos.  Y recordad, que cada niño aprendará la información a su propio ritmo.

¿Qué pasa si mi hijo se desconcierta?

Es importante aceptar que no podéis proteger a vuestros hijos de todos los dolores – no importa cuanto les gustaría a todos los padres.  Tal como no podéis evitar que Ryan o Lakeisha se rasquen las rodillas, tampoco podéis protegerlos de sentir el dolor, la pérdida y la confusión al descubrir que fue adoptado.  Sin embargo, compartir la información de forma positiva y cariñosa puede minimizar ese dolor.

Mostrad a vuestros hijos que estáis dispuestos a contestar y admitid cuando no sepáis las respuestas.  El mero hecho de mostrar a vuestros hijos que hablar sobre la adopción es bueno, ayudará mucho.  Los estudios sugieren que lo más que unos padres estén dispuestos a responder a preguntas relacionadas con la adopción, mejor será el contorno para el niño.

¿Qué pasa si digo algo equivocado?

Muchos padres adoptivos se ponen nerviosos al hablar con sus hijos de la adopción.  Se preocupan que dirán algo equivocado o no tendrán todas las respuestas.  Pueden encogerse cada vez que alguien saca el tema de la adopción.  Los expertos dicen que los padres adoptivos se preocupan por estas cosas en parte porque creen que deberían de ser padres perfectos.

Ser padres adoptivos probablemente quiere decir que habéis pasado por mucho más inspección que la mayoría de padres biológicos, tal como por las visitas a casa o de los psicólogos.  Probablemente también deseabais un hijo intensamente, y puede que hayáis esperado muchos años a tener un hijo.  Como consecuencia, puede que sintáis que debéis hacer todo perfectamente y ser los padres mejores del barrio.  Además, algunos padres adoptivos sufren  de sentimientos de culpabilidad porque les parece que han secuestrados al niño de sus padres biológicos y los han privado de criar a este niño maravilloso.   Esto le conlleva a creer que tienen que ser superpadres para mostrar que son dignos.

Considerando que adoptasteis a vuestro hijo legalmente, no hay razón para sentir culpabilidad.  El perfeccionismo es pesado y contraproducente.  Hay que intentar a aceptar la imperfección en si mismo y no sobrecargarse (y quizás tampoco a vuestro hijo) de esperanzas no realistas.  Ningún padres es perfecto, y su propio 'mejor' debe de ser bastante.

Esto también se aplica al hablar con vuestros hijos de la adopción.  Nadie tiene todas las respuestas, y no hay respuestas perfectas.  Algunas de las preguntas de vuestros hijos pueden tocar vuestras sensibilidades y verdaderamente inquietaros.  Esta reacción es normal y se tendría que anticiparla.  Recordad, que si creéis que os habéis equivocado en la explicación de la adopción a vuestro hijo, en la mayoría de casos se puede corregir.

¿A qué edad debo empezar?

Los expertos difieren bastante en cuándo hay que informarle a un niño sobre la adopción, aunque la mayoría sí que está de acuerdo que tiene que ser antes de la adolescencia.  Algunos expertos recomiendan esperar hasta que el niño tenga entre 8 y 11 años y puede entender un tema tan compleja.  Otros creen que hay que decírselo a los niños tan jóvenes como entre 3 y 4.

Pequeños

Los expertos discrepan fuertemente sobre si los padres adoptivos deben emplear las palabras "adopción" o "adoptado" cerca de los pequeños.  Unos expertos creen que repetir "Ah, eres mi preciosa niña adoptada" a una bebé mientras que la meces es positivo y puede ayudarte a acostumbrarte a  decir la palabra 'adopción' de manera cálida y positiva

Otros expertos creen que tales afirmaciones pueden dañar tus sentimientos de derecho de ser padre.  En su libre "Sanando el Dolor de un Niño" el psicólogo Denis Donovan dice que "Los bebés no tienen necesidad de 'saber' nada de la adopción.  Necesitan el amor, los cuidados, la nutrición, la seguridad, y el reto."  De todas formas la ventaja principal, si haya, es probablemente para el padre adoptivo más que para el niño.


Aquí viene la segunda parte......  luego más tarde habrá otro documento.
 

Preescolares

Los expertos discrepan sobre si explicar la adopción a los preescolares.  El psiquiatra Herbert Weider cree fuertemente que contarle a vuestro hijo que es adoptado demasiado pronto puede causar daños emocionales permanentes.  Weider dice "Mis datos clínicos demuestran sin lugar a dudas los efectos traumáticos de la comunicación temprana y su participación en la ansiedad, confusión, y regresión"... "no se sirven las necesidades y el desarrollo de un niño de 2 o 3 años con la revelación de su estado adoptivo.  Mejor que 'olvidar' la historia, mis pacientes continuaron a ser obsesionados por el tema."  Según Anne Braff, "Los padres adoptivos modernos y educados tienen tantas ansias de ser correctos, están tan determinados a no equivocarse.  Empujados por una obligación hacia la verdad, se apresuran en contarles a su hijo el secreto de su angustia y su alegría.  Inevitablemente, son demasiado honestos, demasiado alegres, y demasiado precipitados."

Otros expertos discrepan.  Según David Brodzinsky, "En los años preescolares, cuando la mayoría de parejas adoptivas empiezan a revelar la información de la adopción a sus hijos, hay poca evidencia de ninguna reacción adversa inmediata a la información.  De hecho, los niños jóvenes adoptados a menudo tienen un punto de vista de la adopción muy positivo..... Primero se les hablan sobre ser adoptados en el contenido de un entono familiar cálido, cariñoso y protegido.  Así, el clima emocional que rodea el proceso de contar es uno que promociona la aceptación y auto estima positivo."

Brodzinsky encuentra que el  problemas principal es que con las explicaciones tempranas a menudo no suelen quedar porque el concepto de la adopción es demasiado complejo para que un pequeño lo capte.  La mayoria de expertos acuerdan que los preescolares no podrán entender el concepto de la adopción, incluso cuando se les explica a un nivel muy básico.  El problema con esto es que puede resultar que los padres creen erróneamente que sus hijos no necesitarán más explicaciones y que seguirá viendo la adopción positivamente toda la vida.  De hecho, un equipo de terapeutas británicos especularon que "Parece casi como si hubiera un deseo de que la incomprensión temprana de un niño le anestesiaría  contra los elementos de dolor que es parte de la información, y que esta anestesia persistiría y salvarle del dolor cuando finalmente comprende todo.  Argumentaríamos que no se puede separar algún dolor de la comprensión que se es adoptado.

 Un problema de atrasar la explicación sobre la adopción hasta que un niño tenga unos 8 años, es que los niños jóvenes a menudo saben los básicos de la vida mucho antes de esa edad.  Los niños con incluso solo 2 o 3 años se fijan en las mujeres embarazadas y hacen preguntas.  Un niño puede preguntar si creció en la barriga de su madre adoptiva.  Muchos padres adoptivos simplemente le dicen al niño que Mamá no le dio a luz – que otra señora, la madre de nacimiento, le dio a luz, y que luego fue adoptado.  Otros padres evitan el asunto mintiéndole al niño, que puede tener malas consecuencias más tarde.  Probablemente lo peor que se puede hacer es ignorar la pregunta totalmente.  Los niños pequeños tienen una imaginación muy viva y pueden imaginar una explicación mucho más extravagante que la situación real.  Los niños necesitan saber que todos los niños nacen, pero que no todos los niños son adoptados.

Si decidís explicar la adopción a vuestro hijo preescolar, las explicaciones sencillas son las mejores.  No hay que cargar al niño con las razones porque los padres biológicos escogieron la adopción , ni con su decisión angustiosa sobre si adoptar un niño.  Recordad que los niños preescolares piensan en términos muy sencillos y concretos y suelen aceptar todo muy literalmente.  La idea principal que debéis intentar transmitir a vuestro hijo es que vuestra familia le deseaba muchísimo.  Intentad a describir como sentíais cuando primero supisteis la información de él/ella.  ¿Qué hacíais cuando os comunicaron la asignación?  ¿Estabas tan emocionada que saliste corriendo del cuarto de baño en bata?  Hechos sencillos como estos, con un matiz emocional y positivo, son los que quiere oir vuestro hijo.

Preadolescencia

Entre las edades de 8 y 11 años, la mayoría de niños adoptados empezarán a preguntar cosas sobre su adopción.  Pueden preguntar "¿Quién organizó la adopción?  ¿Cómo se organizó?  ¿Qué aspecto tiene mi certificado de nacimiento?  Es buena idea mostrarles sus certificados de nacimiento a los        hijos, y compartir con ellos mucha de la información que tenéis, dependiendo sobre las circunstancias individuales.

Puede que vuestro hijo hay visto padres solteros en la televisión, y algunos de sus amigos pueden vivir con sólo un padre, así que la idea de una mujer que deja a su hijo en adopción porque era soltera quizás no tenga sentido.  Los niños de esa edad probablemente son muy críticos y ven los asuntos en términos de bueno y malo – no hay términos medios para ellos.  Pero, pueden empezar a entender que algunas veces los niños necesitan ser adoptados  y que la adopción es una buena manera de formar familias.

Es una buena idea relucir el tema de la adopcíon periódicamente  en momentos adecuados.  Por ejemplo si un pariente se embaraza, un niño puede empezar a pensar y preguntar por su propio nacimiento.  O el día de su cumpleaños, puede estar un poco triste y pensativo y puede preguntarse por su madre biológica.  La trabajadora social y adulta adoptada, Carol Demuth, dice que los cumpleaños  son "... un día natural para 'conectar' con la madre biológica psicológicamente.  Mientras que la persona adoptada piensa con su propio nacimiento, querrá saber si su madre biológica está pensando en él también."  Mejor que preguntar al niño directamente "¿Estás pensando en tu madre biológica?" podríais decirle directamente al niño "Estoy muy orgulloso de ti.  Y ¿sabes qué?  Creo que tu madre biológica estaría orgullosa también."  Esto daría una puerta a tu hijo para que aborde el tema.

Hay que entender, no obstante, que a veces el niño no querrá hablar de la adopción.  En este caso deberías apartarte del tema.  Mientras que el niño sepa que estás abierto a preguntas y charlas, las preguntará cuando tenga la necesidad.

Adolescentes

A causa de su creciente sexualidad, las preguntas sobre su identidad, y intentos de separarse y volverse adultos, es más probable que los adolescentes hagan preguntas sobre la adopción.  Pueden entender la adopción mejor que los niños menores, pero no tienen la madurez de los mayores.

Los adolescentes pueden empezar a entender algunas de las razones porque los padres biológicos a veces no son capaces de cuidar a un niño, tal como ser demasiado joven, falta de aceptación de la familia,  o problemas financieras.  Vuestro adolescente puede estar dispuesto a oír toda o casi toda la información sobre sus padres biológicos y sus razones por haber escogido la adopción.  Recordad, no obstante, que muchos adolescentes tienen un ego muy frágil, y podrías ser mejor revelar alguna información negativa cuando sea mayor y más maduro – por ejemplo, si el niño fue el resultado de una violación o que los padres biológicos tenían grandes problemas con el alcohol o las drogas.

Que debería decirle a mi hijo sobre sus padres biológicos

Es importante que aclaréis vuestros sentimientos sobre los padres biológicos antes de hablar con vuestro hijo.  Podéis estar seguro que digan lo que digan, el niño captará vuestros sentimientos.  Según la experta Beverly McKay Zimmerman, los padres adoptivos   ".... pueden sentirse amenazados, celosos, agradecidos, desaprobación  o superiores de esta pareja desconocida."  ¿Creéis  que sabéis por qué los padres escogieron la adopción?  ¿Podéis imaginaros en semejante situación.?   Zimmerman dice que es crucial examinar este tipo de sentimientos y aceptarlos.

Es mejor no hablar de los padres biológicos como mala gente.  Si se perciben a los padres biológicos como malos, el niño deducirá que puede ser malo también.  Incluso si fueron muy abusivos, es mejor (y aun verdad) que no podían manejar la situación de ser padres

La meta principal en describir a los padres biológicos debería de ser presentarles como personas reales.  Mientras que los niños adoptados pueden tener fantasías que sus padres biológicos eran o maravillosos o emocionantes, o que son drogadictos o criminales, la realidad es que la mayoría de ellos son gente normal.  No podrían criar al niño y así escogieron a la adopción.  Aunque fuesen abusivos, drogadictos, pobres, demasiado jóvenes o lo que sea  - lo principal es que no podían ser los padres del niño.

Si el niño se pregunta por el aspecto de un padre biológico y lo sabéis, decídselo.  Puede que tenga una foto que podréis enseñarle al niño preadolescente.  Si el niño tiene preguntas y dudáis de las respuestas, podríais encontrar respuestas de la agencia.  Muchas agencias ahora ofrecen servicios postadopción para las familias.

Si el niño manifiesta una preocupación por su madre biológica, especulando que puede estar muerta, es mejor asegurar al niño que ella probablemente está bien y a salvo.  Es importante tranquilizar al niño que la madre biológica no intentará reclamarle – otro temor común de niños adoptados.

Puede que el niño muestre enfado contra sus padres biológicos.  Un niño de 10 años le dijo a su madre adoptiva que estaba muy enfadado con sus padres biológicos por haberle descuidado a él y a sus hermanos que se adoptaron todos juntos más tarde.  Ella contestó que sus padres biológicos simplemente no podían ser padres y nunca habían aprendido como serlos.  El niño dijo entonces que estaba enfadado con sus abuelos.  La madre contestó que a lo mejor tampoco lo habían aprendido ellos.  El niño pensó y pensó y luego dijo "Vale, pues.  Si había alguien que SABÍA y todavía no enseñó a los demás, es con esa persona que estoy enfadado."  Aparentemente esta explicación satisfizo al niño y menguo su enfado.

Tu madre biológica te amaba pero......"

Algunas asistentas sociales y algunos libros de niños animan a los padres adoptivos que les digan a sus hijos que fueron ofrecidos en adopción porque la madre amaba tanto al niño, aun cuando se abusó mucho del niño.  Los expertos no están nada de acuerdo.

El Dr. Denis Donovan argumenta que muchos de sus clientes están en terapia a causa de tales afirmaciones.  "El dilema de dos madres" y la disculpa "te amaba realmente pero..." como explicación de las circunstancias del abandono pone una carga totalmente irracional en la mente joven en desarrollo.  A través de estas explicaciones, se compara al "amor"  con el abandono muy temprano en la vida del niño, así creando unos frenos potencialmente muy graves contra la unión afectiva y un sentido de irrealidad e ingenuidad"

Donovan también argumenta que decirle al niño que la madre biológica escogió la adopción porque le amaba puede causarle llegar a la conclusión que  "... habría algún defecto del niño – ya que qué adulto razonable hubiera regalado un bebé completamente sano y bueno!"

Otro problema con esta explicación es que vosotros también le amáis.  ¿Significa eso que podrías darle en adopción algún día?  El niño puede sentir también  que debe  ser especialmente bueno para merecer el sacrificio hecho por su madre biológica – un sacrificio en el cual no tuvo ningún poder de decisión

La madre biológica podría haber sido una persona maravillosa y cariñosa, pero la clave es que no podía criar el niño.  Quizás amaba al niño, pero eso no fue su razón principal por darle en adopción.  Su razón principal fue lo que le privaba de poder criar el niño.  

 Inicio

Sugerencia de Mónica Jaime

Bueno, yo aún no me he encontrado con esta situación porque Aliosha ya sabeis que aún no habla correctamente, pero no dejo de pensar en ello. El otro día volví a leerme un par de los cuentos que tengo sobre la adopción (La adopción internacional explicada a los niños y Marc ya tiene casa) y creo que fue en el primero donde leí algo que retuve como recurso para esa situación. Es, como digo,
sólo un recurso, no la solución, pero me gustó. Explican que existen los "padres/madres" y los "progenitores/as" y que progenitor es quien ha engendrado a un niño y padre quien lo ha cuidado y lo ha querido. Me gustó, considero muy acertados los términos, sobre todo para cuando nos digan, así tu no eres mi/su mamá: sí, yo soy tu/su mamá, pero no tu/su progenitora. Pero cuidado con lo de "lo ha querido", pues nos preguntarán, ¿así mi progenitor/a no me quería? Ahí cada cual con la respuesta que considere más acertada.
 

 

Enviar vuestras aportaciones

 Actualizada el
20/04/2008